La Serra de Tramuntana es un lugar privilegiado y especial, que ofrece unas vistas únicas en la isla. Estas panorámicas impresionantes de la isla reciben visitas de gente de todo el mundo, principalmente ahora que empieza la temporada alta. Mallorca es mucho más que turismo de sol y playa; es ante todo cultura, patrimonio y tradición, y por eso es importante potenciar aquellos aspectos que fomenten un turismo de calidad. También vale la pena dar a conocer zonas y lugares que son óptimos para practicar deportes al aire libre, senderismo, ciclismo o simplemente disfrutar de todas las posibilidades de esta isla.  Estos son solo algunos lugares con vistas al mar que no te puedes perder:

Miradores especiales en la Serra de Tramuntana

Sa Creueta o el Colomer: Formentor es conocido por sus vistas y por ser una zona ocupada por turistas durante la temporada alta. Si tienes paciencia merece la pena aguantar los atascos para ver los paisajes escarpados que ofrece la zona. Se trata de una roca vertical de más de 200 metros de altura que permite unas vistas magníficas, aunque no es recomendable ir los días que haga mucho viento. Se encuentra en la zona de Formentor, a la que se accede a través del Puerto de Pollença. Una vista con un atardecer que nadie debe perderse.

Sant Elm (sa Dragonera): Hay muchos lugares de la parte oeste de la isla que sirven a la perfección para ver una puesta de sol, pero la isla de sa Dragonera tiene un encanto especial. Para disfrutar de ella, solo tienes que ir a Sant Elm y encontrar un buen mirador cerca del mar, ya que existen pequeños senderos que conducen a la costa. Ideal para hacer una parada en este mirador durante la excursión a La Trapa.

Ses Ànimes (torre des Verger): Es un lugar emblemático de la Serra de Tramuntana construida en el siglo XVI y que se sitúa en la carretera de Banyalbufar a Estellencs, a la altura del kilómetro 88. Utilizada en su momento como torre de vigilancia, está considera como una de las mejores vistas de Mallorca. Desde la torre se pueden contemplar los impresionantes acantilados de la costa norte de la isla. Al estar restaurada, se puede aprovechar la excursión para visitar también el interior de la torre. El único inconveniente es que, debido a su estrechez, solo pueden estar dentro dos o tres personas.

Sa Foradada: El Camí de Sa Foradada fue planeado y trazado por el Arxiduc Lluís Salvador. El mirador está al borde del precipicio, en la finca de Son Marroig, por la carretera de entre Valldemossa y Deià y fue construido entre 1877 y 1884. Era utilizado como merendero. Está situado entre Cala Deià y el Caló de s’Estaca. Es una de las imágenes más capturadas en fotografías de turistas, residentes y en obras de artistas como Joan Miralles, Erwin Hubert o Antoni Ribas. El peculiar agujero en la roca está inmortalizado en algunas de sus obras. Si se quiere redondear la jornada, existe un restaurante panorámico desde el que poder disfrutar de la comida y del paisaje al mismo tiempo.