Mallorca, y en concreto la Serra de Tramuntana, son un entorno natural privilegiado. Conservan un encanto especial sea cual sea la época del año en la que se visitan. Si es invierno, se puede disfrutar del  contraste. Encontramos los colores verdes que predominan en el entorno y el blanco de la flor de almendro. En otoño, podemos contemplar como los campos se van tiñendo con colores ocres y anaranjados. Dejan un espectáculo visual impresionante. Pero ahora que estamos en verano, la Serra de Tramuntana ofrece oportunidades únicas. Completar las excursiones o las rutas descubriendo las costas cercanas. Con sus paradisíacas y recónditas playas, con aguas cristalinas y toda la tranquilidad que deseamos. Desde este blog os daremos algunas recomendaciones irresistibles para estos meses:

Mallorca es mucho más que el tipo de de playas que acostumbran a salir en los medios de comunicación. Vemos zonas plagadas de gente, masificadas y con un turismo bastante “low cost”. La isla también cuenta con otro tipo de zonas apartadas. Lugares donde disfrutar del sol y el entorno de una manera más relajada, tranquila y en paz.

Desde Esporles, dónde nos encontramos ubicados, hay diversas playas a las que se puede llegar mientras vamos de excursión. Por ejemplo Cala Castell, una playa totalmente virgen a la que acceder desde los terrenos de Ternelles por un camino de 8 kilómetros. La excursión requiere tiempo pero merece la pena.

Disfruta de la Serra de Tramuntana

Si seguimos hacia el extremo más occidental de la Tramuntana, en Deià, llegamos a la playa de Llucalcari, otro de los pequeños tesoros de rocas y aguas cristalinas que se encuentran en esta zona de la isla. Se puede acceder desde Sóller o Deià a través de una agradable excursión.

A pocos kilómetros encontramos otro pequeño rincón con una vida submarina sorprendente y un pequeño embarcadero en el poder tumbarse a tomar el sol. Se trata de la zona de baño de sa Foradada, justo bajo la roca que le da nombre, y a la que se accede desde la zona del restaurante.

En el municipio de Banyalbufar encontramos sa Pedra de s’Ase. Para ello lo mejor es estacionar el vehículo en el mirador de ‘ses Ànimes’ para empezar el descenso pocos metros después. El destino, como en el caso anterior, es un pequeño embarcadero con rocas planas en las que sentarse a descansar, ‘scars’ con embarcaciones y artículos de pesca de los vecinos de la zona y calma, mucha calma.

Por último, ya en el otro extremo de la Serra de Tramuntana, no hay que olvidar la belleza de Cala en Basset. Una playa de cantos rodados con pinar en el que descansar o comer a la sombra y unas aguas transparentes que permiten disfrutar de un fondo marino espectacularA Cala en Basset se accede desde Sant Elm por una excursión que enlaza también con las casas de la finca de ‘sa Trapa’.

Esperamos que os haya resultado una información útil. Y recordad, que nuestras casas rurales sin duda también son uno de los mejores planes para este verano. ¡Os esperamos!