Para aquellos aficionados al senderismo y a las excursiones por la montaña, durante su recorrido por diferentes entornos de la Sierra de Tramuntana, habrán podido observar en muchas zonas restos de curiosas edificaciones, construidas a base de piedras encajadas “en seco”, sin ningún tipo de sujeción (ni cemento, ni argamasa…). Se trata de los talayotes, y al ser el monumento prehistórico más abundante en las islas, dio incluso nombre a una de las etapas más estudiadas de la prehistoria balear: la cultura talayótica.

 

¿En que consiste esta cultura talayótica? En que se basa y cuales eran las funciones de estas misteriosas construcciones? ¿cuándo fueron construidas, para que sean visibles aún hoy?

 

Orígenes de los talayotes en la Sierra de Tramuntana

Se sabe que fue durante el primer milenio a. C cuando empiezan a proliferar los talayotes en las islas, unas veces aislados, otras veces en los poblados y, sobre todo, agrupados formando centros ceremoniales.

Estas construcciones monumentales sólo se pudieron hacer bajo una nueva organización social, fuertemente jerarquizada y ordenada en torno a jefaturas. La familia como unidad productiva, propia de la Edad del Bronce Balear, había dado paso a la formación de poblados, y a la aparición de clases sociales en éstos.

 

En Mallorca los poblados son tan abundantes como los centros ceremoniales. Los poblados consisten en grupos pequeños de construcciones esparcidas por el territorio, con marcadas delimitaciones entre ellos. Por su parte, los centros ceremoniales consisten en alineaciones de hasta 7 talayotes a lo largo de más de medio kilómetro. La abundancia de estos centros deja clara la importancia que tuvieron en su momento: era en ellos donde seguramente se resolvían disputas, se celebraban las fechas significativas del ciclo económico (siembras, colectas, cacerías, etc.), y se organizaban rituales de paso e iniciación, fomentando así los matrimonios entre gente de distintos poblados y, por tanto, la variedad sanguínea.

 

Esto viene demostrado por la uniformidad de las cerámicas que se ha encontrado en esas zonas. La factura de las vasijas cerámicas y otros utensilios caía en manos de las mujeres, y estas eran las que, al emparejarse y verse obligadas a instalarse en el poblado de su pareja, transmitían las técnicas y las modas entre los demás habitantes.

 

Con esta breve explicación esperamos haber arrojado un poco de luz a los interrogantes que pueden surgir mientras estamos de excursión y encontramos alguna de estas interesantes construcciones. Entre los talayotes más destacados de Mallorca están el de la Coma Sema en Bunyola o los 4 talayotes alineados de Valldemossa.