Cuenta la leyenda que uno de los reyes musulmanes de Granada sembró en una ladera próxima a la Alhambra una multitud de almendros que cada primavera florecían en una explosión de pétalos blancos, para así alegrar a su esposa Ramaiquía, hija del rey de Navarra, que añoraba las cumbres nevadas de su tierra natal. El Infante don Juan Manuel, Conde de Lucanor y sobrino de Alfonso X “el sabio”, menciona ese hecho como ocurrido en Córdoba, ciudad que fue conquistada por el reino taifa de Sevilla en la época del rey poeta al-Mu’tamid, cuya favorita fue al-Rumaykiyya.

 

“E acaeció que un día, estando en Córdoba en el mes de febrero, cayó una nieve; e, cuando Ramaiquía la vio, comenzó a llorar; e preguntóle el rey por qué lloraba e ella díjole que porque nunca le dejaba en tierra que viese nieve. E el rey, por le hacer placer, hizo poner almendrales por toda la sierra de Córdoba; porque, pues Córdoba es tierra caliente e non nieva allí cada año, que en febrero pareciesen los almendrales floridos e semejasen nieve, por le hacer perder el deseo de la nieve”.

 

Lo cierto es que mucho tiene de romántico y especial el paisaje blanco formado por los almendros en flor. En Mallorca, las rutas llevadas a cabo por senderistas y excursionistas, están repletas de contrastes entre los característicos verdes de la Sierra de Tramuntana y los pétalos blancos de la flor de almendro durante estos primeros meses de invierno.

 

Sierra de Tramuntana: un espectáculo visual inigualable

 

La Sierra de Tramuntana es uno de los entornos más especiales de Mallorca. Cambia totalmente dependiendo de la época del año en la que sea vista. Los verdes y blancos del invierno dan paso a una explosión de color en primavera, e incluso en otoño, con sus ocres impregnando todo el paisaje, hacen que sea un espectáculo visual incomparable.

 

Practicar senderismo por la sierra, ver amanecer desde algún albergue rural antes de empezar la marcha y sentir toda la fuera de estas montañas son sin duda un aliciente para visitar este paraíso natural, considerado patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2011.