Muchas veces nos encontramos con que algunos huéspedes, a la hora de irse de nuestra casa ruralnos vienen a decir lo bien que lo han pasado. También nos comentan que venían un poco reticentes, acostumbrados a vivir en la ciudad, porque pensaban que en plena montaña, quizás se aburrirían. Pese a que disponemos del principal motivo de preocupación en estos días (wiffi), el silencio, la calma y la sensación de aislamiento, a veces causan reticencia a priori.

Pero todo cambia una vez llegan y ven nuestras casas rurales y el entorno fascinante en el que se encuentran. Completamente rodeados por la fuerza, el encanto y la belleza de la Serra de Tramuntana, en pleno GR221. Esto permite llevar a cabo excursiones hacia pueblos cercanos, como Valldemossa o Deià.

También, estar a 2.5 km de Esporles, donde nos encontramos ubicados. Un pueblecito con  encanto y carisma, donde poder tomar algo y conocer a sus gentes, siempre abiertas y cercanas.

Tu mejor relax en una casa rural

Leer un libro frente a la chimenea, pasear, despertar con el canto de nuestros gallos… y también disfrutar de los silencios y la mayor tranquilidad. Pasear a media tarde, comprar en los comercios de Esporles algún recuerdo… Hay tantas cosas por hacer, que siempre nos acaban diciendo que se les ha hecho corto.

La solución es muy sencilla y está a su alcance. Volver a visitarnos cuanto antes. Nosotros les esperaremos siempre con una sonrisa.