Mallorca es un lugar lleno de encanto y tradición, y entre los elementos que lo hacen único están, por descontado, sus recetas y sus productos típicos. En el post de hoy destacaremos unos cuantos platos con los que seguro se os va a hacer la boca agua.

Frit mallorquí: un plato muy popular en la isla, que admite muchas variantes, incluso en sus ingredientes principales, ya que puede ser de carne o de pescado. Cuenta con una base de patatas, cebollita tierna, fonoll, guindillas y pimientos, y se puede condimentar de muchas formas: con asadura de cordero, con carne de cerdo o de ave y también puede convertirse en un frito marinero, con calamar o sepia. Todo un lujo para el paladar.

Sopes mallorquines: las sopas mallorquinas es un plato sencillo pero lleno de sabor. Se mezcla pan duro cortado en láminas muy finas, que se rompan, mezclado con verduras. Ofrece la oportunidad de disfrutar de los productos de la huerta, según la temporada. Admite variantes con carne, setas y otras hortalizas.

Panades: Esta especialidad de la repostería isleña se preparaba en Semana Santa, aunque también podemos encontrarla en las panaderías y pastelerías durante todo el año. La preparación de panades en Semana Santa es una tradición popular muy viva que reúne a familiares y amigos entorno a los fogones para una jornada festiva que tendrá como resultado la sabrosa panada que según el gusto será de pasta lisa o dulce (añadiendo un poco de azúcar y zumo de naranja) y rellena de solamente de guisantes, carne (también pescado) o una combinación de ambos ingredientes principales.