Tenemos el privilegio de estar en Mallorca. Solamente con decir esto, ya implica que cada estación del año tiene algo especial. Los veranos, con sus playas paradisíacas, arenas blancas y aguas cristalinas; la primavera, con esa explosión de color y de vida; el invierno, con la magia de sus brumas y esas tardes frente a la chimenea, y por supuesto, la estación que empieza hoy, el otoño. El otoño en Mallorca es único.

Cuenta con grandes ventajas, ya que no hace demasiado frío, y tampoco el calor de los meses previos. Temperaturas suaves que invitan a pasear y a disfrutar al aire libre.

Los tonos amarillos y ocres tiñen los campos y las praderas. Los arboles empiezan a perder hojas, dibujando paisajes con cierta melancolía. Es cierto que en otoño hay un cambio horario y perdemos horas de luz, pero hay que pensar en positivo y ver el lado bueno de cada momento.

Turismo rural Mallorca en otoño

El otoño es el tiempo de las primeras lluvias. Podemos aprovechar para ir de excursión, senderismo, a recoger setas o caracoles… ¡Hay infinidad de planes para hacer!

Es momento para el turismo rural Mallorca. El otoño en nuestra finca es de lo más recomendable. Además, a principios de octubre, es el Puente del Pilar, una oportunidad fantástica para conocernos.

Podrás disfrutar del calor de la chimenea mientras lees tranquilamente, ver atardecer tras las espectaculares montañas de la Serra de Tramuntana, ir a pasear, conocer pueblos cercanos y con encanto, como Valldemossa, Banyalbufar o Deià. En definitiva, pasar unos día de relax y desconexión fuera de la ciudad. Cargar pilas y volver a la rutina con energías renovadas. No dejes que te lo cuenten. ¡Te esperamos!